
Enclavado en lo más profundo del Gran Cáucaso, el Parque Nacional de Şahdağ es el mayor de todo el Cáucaso Sur y una de las joyas naturales menos conocidas de Azerbaiyán. Con más de 130.000 hectáreas de bosques, altas cumbres y praderas alpinas, este santuario repartido entre las regiones de Quba, Qusar, Şamaxı, İsmayıllı, Oğuz y Qabala es la escapada perfecta para el viajero que ama la naturaleza en estado puro.
El parque alberga una biodiversidad excepcional: aquí conviven osos pardos, ciervos, linces del Cáucaso y decenas de especies de aves, muchas de ellas protegidas. Para los amantes del senderismo y la montaña, Şahdağ ofrece cerca de 40 rutas turísticas que atraviesan tanto bosques frondosos como zonas de alta montaña, con paisajes que cambian radicalmente según la estación.
La entrada al parque es sorprendentemente asequible: un permiso de un día cuesta entre 2 y 4 manat (poco más de 1-2 euros), lo que lo convierte en una experiencia de naturaleza al alcance de todos. En el último año, casi 900 turistas recorrieron sus senderos, y más de 200 de ellos fueron extranjeros, una cifra que no deja de crecer.
Más que un simple destino, Şahdağ es un testimonio vivo del compromiso de Azerbaiyán con la conservación. Visitarlo es descubrir el lado más salvaje y auténtico del país, lejos de las rutas turísticas habituales.
Fuente: AZERTAC








