La fascinante incógnita de los petroglifos de Gobustán

Petroglifos y figuras humanas del conjunto arqueológico de Gobustán

En Gobustán, el paisaje rocoso cercano al mar Caspio conserva una pregunta que la arqueología todavía no ha resuelto: ¿quiénes eran las figuras humanas con aparentes cuernos grabadas en la piedra? El misterio es uno de los atractivos de este conjunto, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Más de 6.000 petroglifos, creados durante varios milenios —desde el Paleolítico superior hasta la Edad Media—, forman una crónica visual de la vida antigua. Escenas de caza, pesca, danzas y animales permiten acercarse a las creencias de comunidades anteriores a los primeros Estados.

Destacan los personajes con protuberancias en la cabeza. Algunos investigadores los interpretan como personas con tocados rituales; otros plantean que podían ser sacerdotes, chamanes o protagonistas de mitos. Motivos parecidos aparecen en Tassili n’Ajjer, Val Camonica, Bhimbetka y otras regiones de Asia, lo que ha ampliado el debate.

La hipótesis más extendida relaciona parte de estas figuras con ceremonias. En sociedades cazadoras, especialistas religiosos podían usar cuernos de ciervo, pieles y máscaras para actuar como intermediarios entre el mundo humano y el espiritual. Otras lecturas hablan de un “Señor de los animales”, danzas estacionales o un símbolo de autoridad. Un mismo motivo pudo tener significados distintos según la época y la cultura.

Los cuernos aparecen en muchas tradiciones como emblema de fuerza sagrada, fertilidad, poder y energía vital. Esto no demuestra una conexión directa entre Gobustán y otras civilizaciones, pero revela un lenguaje simbólico que atraviesa continentes. Para el viajero, recorrer este museo al aire libre es contemplar un patrimonio único.

Nuevas técnicas, como la digitalización y los modelos tridimensionales, permiten estudiar mejor las superficies. Sin embargo, cada avance añade matices al enigma. Gobustán mantiene viva una pregunta fascinante sobre la imaginación de nuestros antepasados.

Fuente: Media.az