
Azerbaiyán acaba de fijar su hoja de ruta para los próximos cuatro años: el presidente Ilham Aliyev firmó este miércoles la orden que aprueba el Programa Estatal para el desarrollo del turismo 2026–2030, el marco que marcará cómo el país quiere atraer a más viajeros de todo el mundo, también de habla hispana.
El objetivo central es claro: ofrecer productos turísticos competitivos en el mercado internacional, mejorar la gestión y regulación del sector, impulsar el turismo en las regiones más allá de Bakú y poner en marcha acciones eficaces de promoción de marca y marketing. En otras palabras, que Azerbaiyán deje de ser solo una escala y se convierta en un destino de referencia en el Cáucaso.
El plan no se queda en buenas intenciones y ya fija plazos concretos. En seis meses, el Gabinete de Ministros deberá presentar propuestas para perfeccionar la Ley de Turismo del país; en tres meses, se elaborarán medidas para conceder documentos de promoción de inversiones a proyectos turísticos, atendiendo a las particularidades del sector.
El transporte también tendrá un papel protagonista. El Ministerio de Desarrollo Digital y Transporte deberá presentar en tres meses sus propuestas para aumentar la contribución de la aviación al desarrollo turístico, una señal de que el país quiere mejorar la conectividad aérea y facilitar la llegada de visitantes.
La financiación está prevista: los ministerios de Finanzas y Economía, junto a la Agencia Estatal de Turismo, reservarán cada año los fondos necesarios en los presupuestos. El seguimiento y la evaluación del programa quedarán a cargo del Centro de Análisis de Reformas Económicas y Comunicación.
Para quien planea viajar a Azerbaiyán, esta noticia es una promesa a medio plazo: más opciones de vuelo, regiones mejor preparadas para recibir turistas y una apuesta decidida por hacer del país un destino cómodo y atractivo. Habrá que seguir con atención los próximos avisos, especialmente los subsidios a turoperadores que ya se han anunciado en paralelo.
Fuente: AZERTAC



