
El vino de Azerbaiyán busca conquistar nuevos paladares y convertirse en una razón más para viajar por el país. Así quedó reflejado en Şəki, durante la conferencia sobre enoturismo «Terruño local, experiencia global», una cita dedicada a conectar la tradición vitivinícola azerbaiyana con las oportunidades del turismo.
El embajador de Rusia en Azerbaiyán, Mijaíl Evdokímov, participó en el encuentro y reconoció que su visión sobre los vinos europeos ha cambiado después de trabajar en el país. Tras más de diez años de experiencia en Europa, aseguró que ahora puede discutir la idea de que allí se producen necesariamente los mejores vinos.
La declaración llegó después de su primera visita a Şəki, ciudad que, según explicó, le causó una profunda impresión. La localidad, situada en el noroeste de Azerbaiyán, combina un patrimonio histórico excepcional, paisajes de montaña y una creciente oferta vinculada a la gastronomía y al vino.
El diplomático destacó además la importancia de desarrollar el turismo enológico y expresó la disposición de la parte rusa a apoyar iniciativas que impulsen este sector. El objetivo es favorecer que más ciudadanos rusos viajen a Azerbaiyán para conocer sus regiones vinícolas y probar sus vinos.
Para el viajero hispanohablante, el enoturismo abre una forma sabrosa de descubrir el país: recorrer bodegas, conocer variedades locales, acercarse a los productores y combinar las degustaciones con la arquitectura, la cocina y la naturaleza de Şəki. La conferencia pone el foco en un patrimonio que aspira a ganar presencia internacional sin perder su vínculo con el territorio.
Fuente: Media.az

