
Şəki muestra una de sus facetas más atractivas para el viajero: la unión entre sus antiguas rutas caravaneras, sus tradiciones artesanales y una viticultura que vuelve a ganar protagonismo. Un mediatur organizado durante el Festival de la Vendimia permitió conocer esta propuesta en el noroeste de Azerbaiyán.
Historia, artesanía y paisaje
El recorrido comenzó en el centro histórico de Şəki, una ciudad donde las calles, la arquitectura y los paisajes del Cáucaso conservan la memoria de siglos de intercambios. La visita al museo histórico y la aproximación al arte de la şəbəkə mostraron que el patrimonio local no se limita a sus monumentos: también vive en el trabajo de sus artesanos.
La ruta continuó hacia los viñedos y las instalaciones de AzAbrau. Allí los visitantes conocieron el ciclo de la uva, las variedades locales y los métodos actuales de elaboración. El festival pone en contacto a productores, periodistas y viajeros con una actividad que recupera una tradición agrícola profundamente vinculada al territorio.
Una experiencia de enoturismo en Şəki
El vino es el hilo conductor de una experiencia que combina degustaciones, paisajes y gastronomía. Las bodegas permiten acercarse a los vinos azerbaiyanos mientras el entorno de Şəki añade el atractivo de sus montañas, su arquitectura y su hospitalidad.
Para quienes buscan nuevas experiencias en Azerbaiyán, Şəki ofrece así un viaje pausado y diverso: patrimonio, artesanía, naturaleza y sabores locales en una misma ruta.
Fuente: Media.az



















