
Buenas noticias para el país y, de paso, una señal de confianza que también interesa a quien planea visitarlo: en el primer semestre de 2026, 2.085 personas llegaron a Azerbaiyán para establecerse de forma permanente, mientras que solo 1.159 se marcharon.
Los datos, del Comité Estatal de Estadística, dejan un saldo migratorio positivo de 926 personas: casi el doble de quienes entran que de quienes salen.
Es una tendencia que habla de un país que atrae: por su dinamismo económico, su calidad de vida en Bakú y la estabilidad que ofrece como destino. Para los viajeros hispanohablantes, además, es un recordatorio de que Azerbaiyán suma cada vez más comunidad internacional.
Y se nota en las calles de la capital: el paseo marítimo, las Torres de Fuego y una escena gastronómica y cultural en plena ebullición son hoy imán para quienes llegan… y deciden quedarse.
Vía | Media.az


